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Las Hipnopómpicas

Territorio Poppins

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Making-On

Diario de la novela en marcha

Conversación

La poesía sí parece ser para el verano. Como todos los años:

genial el Festival Internacional de Poesía del Moncayo // nutritivo y divertido

(energético e interesante)

Respecto a Pop-pins, quería contar que:

mientras esperábamos las indicaciones de Ricardo Melero para la ejecución de la acción//luz poética (qué bien resultó : resultó bien pues lo irreal es fácilmente bello \ ), bueno

mientras esperábamos Ricardo Fernández Moyano me pregunta amable ¿qué tal va Pop-pins? Hago gesto un poco indefinido Y él entiende bien ¿despacio, no? Y digo sí, pero no importa Y refuerza él No importa.

Pero mientra enciendo mi linterna/luz necesaria, me desdigo solo para mi . Porque

si fuera más deprisa y pudiera sentarme más tiempo a escribir, eso querría decir que

me aproximo mejor

a la forma en que querría emplear ¿mi?

tiempo.

Agradezco a Ricardo Fernández Moyano la breve conversación: da vida a Pop-pins

¿Por qué decimos «La España de Franco»?

Confieso sin empacho que una de mis preocupaciones mientras dura el proceso de construcción de Pop-pins es que el empeño -tanto en esta fase como cuando hayamos concluido- aparezca como algo extemporáneo, fuera del interés de la colectividad (de alguna colectividad, por lo menos). Hay un núcleo de Pop-pins altamente pulsátil referido a la llamada España de Franco.

Personalmente, puedo entender cierta reacción urticariosa a determinados temas.  Pero no puedo entender que sea la parte del curriculum de la asignatura de Historia que siempre se deja de dar en los institutos.

Sin embargo, creo que algo sucede ahora. Sucede después de bastante tiempo de negarnos a reflexionar sobre nuestro inmediato devenir: los historiadores, algunos escritores (ilustrados y burgueses, por lo general) -,  lo han ido haciendo, pero no así la gente en general (para nada). Parece extraño. Porque hay mucho camino por el que transitar. Y porque además conviene poner de manifiesto cuantos más puntos de vista, mejor.

En fin, me viene bien la aparición de algunas reflexiones que voy leyendo últimamente. HOy mismo, Cultura/s —–>

Aunque, finalmente, también he de confesar que no me interesa tanto la memoria de lo acontecido y vivido, como la memoria comparada:

1951 – Univac – USA


España 1955, fotografía de Inge Morath  (abajo derecha)*

*http://sinestrellas.blogspot.com/2010/07/inge-morath-en-la-espana-de-los-anos-50_13.html

El espíritu de los padres

Terminé hace unos días «El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia» , de Patricio Pron (Mondadori)

[yo siempre tengo la sensación de llegar tarde a todo – hablo en relación a mi misma – tarde, en relación con lo que me hubiera resultado más adecuado /]

El espíritu de mis padres es también el tema de Pop-pins  (padres y/o generación histórica). Y por eso entiendo bien la necesidad personal y literaria de Pron.  Pero hasta ahí la semejanza.

La suya es una novela valiente. Y dentro de todas las dudas no resueltas, una novela esperanzada (creo).

Enlaces – por si alguno quiere consultar [http://www.elboomeran.com/obra/802/el-espiritu-de-mis-padres-sigue-subiendo-en-la-lluvia/] [http://www.abc.es/20110519/cultura/abci-patricio-pron-201105190700.html]

Imágenes :

me gusta este retrato transtemporal de Pron y la portada es hipnótica

Le envidio.

Por el espíritu de sus padres.

También técnicamente: decir tanto y con tanta precisión quedándose al borde de la explicación tiene un mérito envidiable (al menos para mi: tan proclive como soy a perderme en vericuetos innecesarios)

Pop-pins creo que no es tan esperanzada. Está resultando más bien vengativa.

Quiero ser un bote de colón

A este capítulo que habla en parte del golpe de estado de 1981, y que está escrito desde hace un tiempo, le acabo de añadir una parte de

texto centrifugado, mediante photoshop (ahora lo veo más claro: texto y sensación se parecen más)

Novela en marcha y fagocitadora

Aunque en no mucha mayor proporción que otros días, estos últimos (el fin de semana pasado especialmente) han proliferado las reflexiones sobre la Guerra Civil. A mi no me parece mal. Ni las alusiones de estos días ni las que siempre van apareciendo. Y también entiendo que dichas alusiones y reflexiones hayan de hacerse según puntos de vista y perspectivas (independientemente de que yo esté en desacuerdo con una parte de ellas, claro).

Digo esto porque el embrión de Pop-pins también se sitúa en la Guerra Civil. En realidad un poco antes. Aunque el hecho que desencadena el paradójico argumento de la novela (al menos para mí lo va siendo: paradójico, digo) ocurre en la Guerra Civil.  Y tal hecho, como realmente todos sabemos sucedió en muchas familias, marcó -aunque ella lo ignorara- el devenir de la historia de la protagonista Helia Alvárez (incluso ya después de la dictadura, o victoria interminable: es mi punto de vista, y conviene decirlo) y su familia.

Otra novela más sobre la guerra civil, que diría Isaac Rosa (acertado título -y acertada obra- que le dará al autor larga presencia entre críticos y cronistas cada vez que hablen del tema). Otra novela más … Bueno. Ya se sabe que los historiadores cifran en casi 100 años (si no estoy equivocada) los que son necesarios que transcurran para llevar a cabo por parte de la sociedad la asunción  total de un acontecimiento tan indigesto como una guerra civil. El rechazo por hastío o político interés, tantas veces esgrimido, a revisar y reconsiderar los acontecimientos acaecidos (dolorosos, cierto, ¿cómo van a ser si no?) forma parte, a mi modo de ver, de la misma inercia con la que la sociedad evita todo aquello que obliga a abandonar la cómoda superficialidad en las relaciones grupales: porque un episodio tan grave de nuestra historia, que extiende su alcance en el tiempo tan largamente (hacia atrás y hacia delante, e ignorarlo no sólo es de cómodos sino de interesados necios), nunca terminará seguramente de ser suficientemente explorado,  tanto en sus hechos esenciales como en sus multiplicadas derivaciones  sociales y personales. Sobre todo porque a la guerra civil no siguió un sistema político que persiguiera un plan de reintegración y reconstrucción de la convivencia. Siguió una larga victoria cruelmente excluyente (no hay texto que resuma esto de manera tan exacta como el final de «Las bicicletas son para el verano», de Fernán-Gómez: no ha llegado la paz, ha llegado la victoria, se dice más o menos).

En realidad Pop-pins, por lo que llevo escrito, por lo que está planificado, por lo que va saliendo al hilo, siente sobre todo querencia por contar hasta dónde alcanza el daño de esa larga travesía de exclusión. No es un texto sobre la guerra civil. Es un texto sobre la amputación. Y también sobre los que se vieron conminados a desertar de sí mismos.

Creo que por eso he sentido una gran empatía:

por un lado, con el artículo (Certezas y conjeturas)  firmado por Manuel Longares en el ABC Cultural del pasado 16 de julio, del que entresaco los párrafos de inicio y final:

«Nací siete años después del pronunciamiento militar del 17 de julio de 1936, por lo que no viví aquello ni la Guerra Civil en que derivó. Con la naturalidad del que no está acostumbrado a otra cosa encajé en el panorama de posguerra y solo al compararlo con lo que vino luego revisé mis impresiones. Nuestra generación, por ejemplo, consideró un ingrediente del paisaje las tertulias de mutilados que vendían lotería o chucherías en las plazas y a los que el transporte público reservaba un asiento…»

«Desde una perspectiva literaria, no existía otra solución para los que descubríamos tarde el depósito de vivencias infantiles. Esta generación mía que se hizo adulta en su niñez y que solo en la madurez logró enterarse de su pasado, recuperaba a deshora la sensibilidad por aquello de lo que fue testigo abúlico o ignorante. Y porque la literatura no debía afrontar con las mismas armas que la Historia el acontecimiento capital de la España del siglo XX, una vez aseguradas las certezas por los especialistas, era el momento de que las conjeturas de la ficción contribuyesen al esclarecimiento de la realidad».

y por otro con la visión que acerca de los desertores expone en su también artículo («Kiwis» y desertores) Rafael Reig:

«No se trata de quienes se pasaron de bando, sino de auténticos desertores, los malos de la película, los que huyeron como pudieron, por miedo, por cansancio, por convicciones religiosas o pacifistas, por ganas de volver a casa, porque no aguantaban ni un minuto más».

Pop-pins es un texto en construcción abierta y va incorporando muchas cosas mientras dura el trabajo: no es un plan cerrado; esto lo complica todo un poco. Pero – no sé bien cómo explicarlo-: la escritura está así en contacto permanente con lo que la rodea ahora mismo. Todo lo contrario de lo que una vez creo que le oí a Vargas Llosa (se me entienda), acerca de no recibir influencias mientras escribía . Todo lo contrario. Lo que nos rodea me ayuda a encontrar sentidos y claves dentro del plan (más o menos) ideado de trabajo. Y estos dos artículos lo han hecho y de una forma u otra van a ser incorporados a Pop-pins.

Cosas muy blancas

Hoy escribo sobre cosas muy blancas.

Como la ropa blanca en lejía Como la luz Como los uniformes de almirante Sepulcros blanqueados Como los pozos blancos…

Como Rover

http://www.facebook.com/pages/Pop-pins-Novela-en-marcha/144478152294581

Como las pantallas de cine

Deconstruir no es sólo tortilla de patata

Revisando lo ya escrito.

Me asusta un poco. Quizás hay demasiadas «derivaciones».

Pero esta es la escritura que ahora me interesa: conectada, como deconstruida (con perdón, que ya sé que recuerda a la tortilla de patata en copa); creo que el concepto adecuado para definirla sería el de instalación literartística, algo ya explorado (aunque en términos sencillos) en La arquitectura de tus huesos. La arquitectura … tiene sin embargo un problema final: los posts de contextualización de las entradas principales se convierten en la nube en autónomos, y eso está bien, pero no conllevan un camino de retorno y eso ya no sé si está tan bien en el caso de La arquitectura…

Ahora con Pop-pins está bien el formato libro, porque me interesa que ese concepto de instalación se traslade al propio lenguaje y a la propia estructura del libro. Pero necesito contrafuertes exteriores: el radio-teatro, este blog, la página de fb

Ayer me quedé revisando un capítulo dedicado a la carcoma. De niña el ruido de su masticación me asustaba mucho por la noche y por eso siempre era voluntaria para poner líquido anti-carcoma en los agujeros de entrada de los túneles que hacían en los muebles.

Seguimos

Ni Pop-pins ni

yo hemos

abandonado. Espero  que

Luisa tampoco.

H.

Broad Pop-pins casting

http://aragonhoy.aragon.es/index.php/mod.global/mem.galeria/relmenu.57

En ese enlace de ahí arriba podéis, si queréis, descargar el contenido y programa de las 48 horas de radio creativa que TEA FM va a llevar a cabo con motivo del Día Internacional del Broadcasting o Creación Radiofónica. Es un evento promovido por la Asociación JEL (Jeux en laboratoire), una asociación francesa que promueve el arte contemporáneo mediante la organización de ventos culturales y el desarrollo de proyectos artísticos.

Las 48 horas empezarán a las 00.00 del día 3. Este día TEA FM emitirá un montón de programas creativos, talleres, colaboraciones de artistas, escritores, amigos… Yo estaré haciendo lo que pueda un ratillo a

eso de las 19 horas. Sé que me lo pasaré muy bien.

El día 4 emitirán conjuntamente más de 40 emisora de todo el mundo.

Los diez o quince minutos que generosamente me han dado, hablaremos del proceso de creación de Pop-pins, en el que, como bien sabéis, TEA FM colabora muy principalmente a través de la Pop-pins radiofónica.

En esta foto, donde aparecen algunas de las personas cruciales de la aventura TEA FM, veis el estudio donde se llevan a cabo las grabaciones de Pop-pins radio-teatro.

Memoria_tranvía

El recuerdo es flexible. Imita un proceso de ida y vuelta, pero no lo es. Recordar no es revivir. Es simplemente vivir. Volver a hacerlo.  El recuerdo es flexible como la goma del juego, pero nunca recupera su forma de partida.  Recordar es vivir diferentemente. Otra vida. El juego de la goma me enseñó a hacer diferentes figuras y acrobacias con los pies y el pedazo de materia elástica que alguien/otros sostenían.  No hay recuerdos vacíos. La memoria va modificando las condiciones/nos modifica. Si recordamos, cambiamos. Somos materia elástica. Sostenida sobre otros. El juego de la goma era geométricamente contradictorio: forma momentáneamente definida (rectángulo o líneas paralelas) que soporta otras formas que generan posibilidades. Otra vida.  Atarse y desatarse. Vida y memoria. 1964. Cromos y paz, Vida y color. Me explico.

En el colmado familiar descubrí los polos de chocalate. El colmado estaba en la calle Mallorca de Barcelona. Mi padre abrió esa tienda poco antes de casarse con mi madre en Zaragoza.  Cuando cerraba el colmado volvíamos al barrio por la tarde. A jugar a la goma aprendí en la calle Mallorca, con niñas de otra clase social (ellas me enseñaban su juego recién descubierto desde esa otra posición de privilegio, y yo lo sabía). Pero la goma flexible se estiró a lo largo de la vía del tranvía -ambas líneas paralelas, goma y vía-, sin romperse: transformación. Yo me asomaba a través de la ventanilla-guillotina. Para no marearme. Siempre que volvía a casa desde el mar o desde la calle Mallorca en el tranvía me mareaba. Si venía desde otros lugares, no. Sólo desde el mar y de la calle Mallorca, del colmado, de otro mundo que nunca sería el mío. Imaginar que las vías del tranvía eran los elásticos paralelos del juego de la goma estirándose y estirándose me ayudaba a no marearme: dimensión no abarcable.  Los hipnopómpicos mantenemos mejor el equilibrio si no hacemos pie, al revés que la mayoría de la gente. Aunque entonces yo no podía relacionar todo esto. Yo creía que la goma era un juego culto y de chicas bien. Pero era igual de cutre que todos los demás. Porque en 1964 la calle Mallorca también olía a rancio. Y era el único denominador común. Cromos. Paz, 25 años. Los hipnopómpicos, ya se sabe, mezclamos las propiedades de los sueños y de la realidad; para nosotros solo existe la mutación.  A Hard Days Night: http://youtu.be/cD4TAgdS_Xw

:

La goma

http://www.madridejos.net/juegos.htm#goma

El capítulo que he empezado tiene como leiv-motiv un antiguo juego de calle: La goma.  Si no me equivoco se puso de moda hacia 1964.

http://youtu.be/cWuJnzPtgmI (Eurocopa 64) – que ganó España, y curiosamente

año en que se celebran 25 de la llamada paz

y a las niñas que jugaban a la goma en España (niñas aprisonadas) les cantaban  el no tengo edad de la Cinquetti  -gano Eurovisión 64: http://youtu.be/RwvoiChac7E \

La goma.

En realidad no quiero en el capítulo hablar de nada de ésto. Si no de la vida cutre (también la alta burguesía tenía vida cutre por entonces, aunque menos que muchos, claro). Pero qué pasada de cosas se encuentran tirando de la goma.

Pop-pins radio 9

Pop-pins radio capítulo 9, con la inestimable colaboración de elenco de voces de TEA FM, y la coordinación de Chusé Fernández.

Ferreras no me quiere

Ay,

estoy un poco triste. Estoy

a punto de terminar (primera redacción) el capítulo La Barraca (medio escribo otros

entremedio y sus derivaciones) y

Manolo Ferreras todavía no me ha dado permiso para ser su amiga en Facebook;

yo lo entiendo -tiene un porrón de amigos y debe estar hasta los cataplines,

pero,

eso no disminuye mi frustración (aunque no llego al insomnio, lo cual, bueno),

pero

yo sólo quería ser agradecida. De verdad. Ya lo veréis si llegáis algún día a leer La Barraca/Pop-pins.

querido áNGEL …

Pop-pins se va haciendo con capítulos pensados y medio estructurados desde hace tiempo, que se van escribiendo poco a poco (como sabéis). Pero otros -y eso es lógico y me gusta- van apareciendo e incorporando desde los escenarios vitales: uno de los que se van a incorporar estará basado en lo que se cuenta en este post

http://fernandosarria.blogspot.com/2011/04/querido-angel.html
de Fernando Sarría, en este texto de David Mayor dedicado a Ángel Guinda durante el acto de entrega del Premio Letras Aragonesas 2010, en los versos de Ángel Guinda: memoria  que hay que traer por imperativa necesidad hasta el espacio contemporáneo y ser conscientes. La consciencia parece algo definitivamente nuclear. Como la memoria lo es para que la consciencia sea libre.

Luego está simplemente el reconocimiento (no iluso, sí voluntario/ no complaciente, sí comprometido) a los hombres generosos.

He escuchado el capítulo 9 de Pop-pins radio

Ayer Chusé Fernández me mandó el capítulo 9 de Pop-pins radio. Lo escuché por la noche, y me pareció uno de los más logrados. Sinceramente. Enhorabuena a la gente de TEA FM y especialmente a los actores.

Cada vez duran un poco más las píldoras Pop-pins. En este capítulo me he metido en un buen lío, que no sé todavía cómo voy a desatascar // creo que haré semana pop-piniana estos días y a ver. Seguro que por lo menos me divertiré.

Se emitirá el capítulo el próximo martes (26 de abril) , a las 10,30 de la noche.  Pero ya lo anunciaremos la víspera.

Los actores cada vez le van cogiendo más el tonillo pop-piano a los guiones: y reconozco que tienen que acordarse mucho de mi (zx2@!k-a-ks!

Tengo que decidir el número de episodios para esta Pop-pins radio. No muchos más ya. Quizás un total de 12  estará bien (es un clásico de las series, la docena). Como mucho 15, si el guión se complica. Dejar las píldoras en un punto que puedan servir de antesala de la novela en sí. Más que acompañarla: dejar en disposición de.

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