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Las Hipnopómpicas

Territorio Poppins

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Making-On

Diario de la novela en marcha

1984

Ayer, caminando (por fin) a la orilla del mar (Mediterráneo: es la referencia siempre), comentaba algunas cosas del proceso de Pop-pins con Fernando (Sarría). Mientras se lleva a cabo el trabajo -con mejor o peor fortuna, a mayor o menor (casi siempre menor) ritmo, es complicado explicar ese proceso; eso ya lo sabía incluso cuando me planteé llevar a cabo este blog-making on de Pop-pins: por eso mismo me lo planteé. Pero tampoco se trata de explicar cosas muy complejas. Tampoco hay nada demasiado complejo. Aunque -también lo decía ayer- a menudo, cuando voy encontrando cosas qué hacer en Pop-pins, me digo: ojo, que te vas a meter en un charco. No sirve de nada, creo. Voy al charco. «Caigo en todos los charcos….», creo recordar que decía un verso de un poema de Las esquinas de la Luna (pues, eso).

Comentaba ayer con F.S. algo que seguramente quienes escriban o se ocupen en temas medianamente creativos habrán experimentado más de una vez. Una acude a un tema o a un motivo más que nada por pura intuición (sea lo que sea que sea la intuición, cerebro o tripa); y luego, cuando empieza a buscar asideros desde donde moverse, puntos en torno a los que construir, resulta que aquella intuición tenía muchísima más razón de ser, muchísimo más sentido del que habías pensado. En fin, no se si me explico.

La ley del desierto, en su versión de capítulo de Pop-pins, se centra en 1984. De una manera epitelial yo sabía que ese año era el año adecuado para contar cosas sobre el cierto desencanto, desubicación, desorientación, etc. de la gente joven de aquellos años en este paíspais ( o sea España). Luego cuando juntas piezas resultan cosas como que:

En Z se celebró la primera muestra de Pop-Rock y otros rollos, que fue un éxito absoluto y murió

Murió Cortázar  y murió Vicente Aleixandre (murieron otros – Jorge Guillén, Sam Peckinpah/ pero a mis efectos, murieron Cortàzar y Aleixandre)

Los todavía entonces países del Este no fueron a las Olimpiadas de Los Ángeles

Murió Paquirri

Por primera vez una mujer estéril parió un hijo que venía de un óvulo que le habían implantado tras ser fertilizado en otra mujer

Murió mucha gente en Madhya Pradesh (explosión de Bhopal)

Juan Pablo II vino a Zaragoza en carne papal y queria dormir

Murió mucha gente en México por el gas

Se estrenó Los santos inocentes

Se publico Neuromante (William Gibson)

Fue posible el primer paseo espacial autopropulsado

Se estrenó La Bola de Cristal

SE comercializó el primer Mac -128 K

Mac 128 K

¿Orwell? Cada vez menos.

Bares

En este capítulo actual de Pop-pins, o sea sigo aún dentro de La ley del desierto, asoman unos cuantos bares históricos de Zaragoza.  Sucede que la vida estaba en los bares. En los bares estaba la política, la literatura, la Universidad, el amor, el desamor, el desamor, el desamor, la esperanza, la frustración. Amar y hablar: en los bares.

La ley del desierto pinta bares que existían en 1984.

O quizás confundo los tiempos. Da igual: generar y reubicar los tiempos y las cosas es propio de la literatura, que entiende bien que nada es como parece ni siquiera como pensamos.

Bares: La ideal / El Modo / Central / Bohemios / La pianola / El Olmo rosa / Niké / El viejo paraguas / Mikonos / La Mandrágora / Cutanda /

Cientos más

Hay que concretar para explicarse mejor. Eran los bares o el desierto. Y eso en plena Transición  parece algo bastante descorazonador.

….

Ser potencial (¡jar…!)

 

Preparando cosas (diversas) y también referido a Pop-pins:

Transmedia, Roy Ascott – hypercortexis:

«No sólo estamos cambiando radicalmente -cuerpo y alma (sic)-, sino que además estamos implicándonos activamente en nuestra propia transformación. No se trata únicamente de las prótesis de órganos implantados … Se trata de una cuestión de conciencia. Estamos adquiriendo nuevas facultades y una nueva comprensión de la presencia humana. habitar el mundo real y el mundo virtual al mismo tiempo, y estar simultáneamente aquí y de forma potencial en cualquier lugar, nos está proporcionando un nuevo sentido del yo, nuevas formas de pensar y percibir que amplian lo que creíamos que eran nuestras capacidades naturales, genéticas» (http://transmedial.wordpress.com/tag/roy-ascott/ )

(La hipnopompia en Po-pins es una metáfora de esta versatilidad de la autoconciencia, ¡jar…! // esto lo digo después de haber leído cosas, realmente al principio la hipnopompia apareció en Pop-pins de forma absolutamente intuitiva, sí…)

La ley del desierto

El disco de Radio Futura, editado en 1984, sigue siendo uno de mis favoritos. La portada del vinilo es absolutamente evocadora. Es un disco único porque es un disco de intuiciones cazadas al vuelo, tanto en lo musical como en la transpiración emocional.

La ley del desierto es el título del nuevo capítulo de Pop-pins: un intencionado homenaje, claro, y una intencionadísima alineación de conceptos.

El capítulo se inicia con el día de la muerte de Julio Cortázar (el 12 de febrero de 1984)

Escuela de calor es posiblemente la canción más conocida del LP

Radio Futura – Escuela De Calor

Pero todas, o casi, son buenísimas.

La ciudad era un desierto, un espejismo (hablo de manera concreta, de Zaragoza; este capítulo va a ser muy concreto)

La ley del desierto

Noche en blanco

Anoche me costó mucho dormirme. Volvía a nevar todo el tiempo dentro de mi cabeza. Ya sé que decir esto puede sonar un poco entre trasnochado y demente. Bueno, es lo que hay.

Intento retomar el equilibrio de tiempos y acciones que me permitan seguir con todas las tareas (acaso excesivas, porque me dispersan, no por su número) al tiempo que con ellas procuro limpiar mi cerebro de sensaciones y sentimientos que no quiero.

Es lo que pasa cuando.

Nevaba anoche todo el tiempo, porque cerré el capitulito sobre la nieve y la gran nevada del 62 y el balde de cinc. Lo cerré, pues es brevísimo. Incorporé un texto de La Vanguardia, de la edición correspondiente al día 27 de diciembre de 1962. Este es el enlace (http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1962/12/27/pagina-3/32724968/pdf.html) y el texto (Un silencio abrumador) el que describe en poética y antigua prosa la ciudad quieta bajo la nieve (la portada de La Vanguardia es una pasada (http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1962/12/27/pagina-1/32724966/pdf.html)

Lo que yo recuerdo sobre todo, es esa mañana del día 27. Habían amontonado las quitanieves y la gente la nieve a los lados de estrechos senderos que recorrían aceras y calles para poder caminar. La nieve acumulada era mucho más alta que yo (que era muy pequeña todavía-:))). Blanco todo.  Sólo blanco ante los ojos. Como esta noche pasada en mi cabeza cuando no me podía dormir.

Esta foto (http://www.bcnhoy.com/la-nevada-de-barcelona-en-1962.html) me gusta porque está tomada en la Avinguda Borbó (en el 62 Avenida de Borbón): yo vivía justo al lado, y esa avenida fue luego escenario de muchos de mis juegos infantiles (sí, estoy un poco de regresión– no sólo por Pop-pins; también por la vida; aunque tengo que decir que la idea de Pop-pins siempre fue que la literatura y la vida anduviera confundidas – en toda la semántica del adjetivo).

Es un capítulo, como dije, simbólico. Creo que no requiere en sí mucho más. Lo doy por cerrado. Pasamos a otro que habla del desierto y los bares de Zaragoza.

La nieve

Iniciado (siempre a contracorriente: esta vez,  nuevo episodio de urgencia materno-médica) el nuevo capítulo. La nieve. Siempre que nieva, nieva en 1962. Porque cualquier nevada se mide con aquélla de los inicios de la propia vida (en mi caso). La importancia de este capítulo es pues sobre todo simbólica (creo).

También creo que nunca he visto nevar sobre el mar, aunque nací a orillas del mar. Eso me disgusta. Siempre nieva dentro del balde de cinc en el que nos bañaban de niños. No es fácil (tampoco usual) hablar en una novela del balde de cinc.

————– Resulta que las noticias sobre la Gran Nevada de 1962 en Barcelona han ido aumentando en la red. Cuando empecé a buscar información no encontraba demasiadas cosas: algunas fotos, alguna noticia de La Vanguardia (mi debilidad por este periódico no sólo se debe a que practica un periodismo bastante serio -no entro en cuestiones ideológicas-, y especialmente a que hace una muy buena información cultural, sino evidentemente se debe también a que es el periódico de mi infancia) …  Sin embargo, (la Gran Nevada, hablo de ella de nuevo), ahora ya hay bastantes cosas, vídeos incluidos. Y uno de estos vídeos me ha disgustado especialmente:  porque es un reportaje de la época que utiliza la nevada para hacer propaganda de los logros económicos de la dictadura.  Qué triste. Me fastidia. (http://www.dailymotion.com/video/xaz6o2_1-parte-video-historico-de-la-neva_lifestyle). Casi prefiero este otro http://www.youtube.com/watch?v=WtZcWQYiFKo

Percepción y/o confusión

No soporto demasiado ya los telediarios. Me producen bochorno e impotencia. Normalmente como a las horas en que la televisión sirve la información (al igual que la mayoría de este país). Como sola a lo largo de la semana. Durante unos años leía mientras comía; pero me resulta un poco complicado organizarme con todo, no sé. Veo la tele, pues. No sé por qué no me gusta ver cine o series mientras como. Los telediarios ya tampoco. Suelo terminar en La 2, últimamente.  Y veo documentales que se repiten ciclícamente.  Las televisiones «redifuden» mucho. Dentro de no mucho tiempo, aparte de los directos -que posiblemente vivan una época de oro (estilo tardes de Telecinco, conexiones con ciudadanos al pie de la noticia en vívisimo y en directísimo…)- simplemente se limitarán a anunciar las novedades que han colgado en Internet: esto realmente me vendrá muy bien a la hora de comer.  Ahora, La 2. Hoy he visto un documental que se llamaba algo acerca de la percepción. De la percepción que tenemos de la realidad y de cómo esta percepción ha cambiado tanto-tanto en las últimas décadas (he intentado encontrarlo en la web de RTVE, pero no lo consigo). Bueno, si lo que quería comentar es una frase escuchada en el audio de ese documental:

algo así como que aumentar nuestra capacidad de percepción (y de conocimiento) no ha aminorado nuestra inseguridad, a veces contrariamente ha acrecentado nuestra confusión.

He pensado instantáneamente en Pop-pins. En el capítulo que ayer casi terminé, después de un nuevo parón (parece que estoy condenada a escribir siempre en contra de las circunstancias orteguianas o no). Pensé en él porque me sentí tremendamente confusa escribiéndolo. No en la escritura. Confusa yo. La escritura descubrió la confusión.

Ahí sigo.

y tengo que añadir un par de cosas a ese capítulo, que posiblemente será el último en cuanto a su ordenación secuencial (o sea exigirá rigurosas correcciones). Luego iré a por otro. Más ligero. Para compensar. Para ver si me alejo de la percepción/confusión.

Cosas que he hecho mientras no Pop-pins

Pasar un catarro y como consecuencia:

albergar a Alien (Migraña – tres días, ya lo dije- sí)

Literatúrame (ya llegará)

+Cultura // POesía para Perdidos (buena sesión con JOaquín Sánchez Vallés, Fernando Aínsa y Pablo Sciuto)

Cumpleaños de Á.

Urgencias (Hospital)

Médico de Cabecera, Trabajador Social

Comisaría — varias veces

Imán (será digital, ya tenemos dominio) // o sea Asociación Aragonesa de Escritores

Cocinar

Visitas diversas a la Ortopedia (andador, apoyador, manta eléctrica…)

Leer (no mucho)

Terminé de ver Crematorio (decepción) y

tengo que actualizar la web de ARAPRODE

a Cubit no llego, pero me han llamado ya por el premio de novela histórica

Y de este fin de semana no pasa que ponga en el camino de la primavera a mis plantas

Pero

¿Pop-pins? ,   yes I do

La migraña no tiene fronteras

A propósito del apunte anterior, me pregunto ahora -tras 72 horas continuadas de migraña alienante- qué lectura resultaría de mi mapa cerebral en esa circunstancia, en la que siempre auto-observo una casi absoluta incapacidad de encadenar voluntariamente pensamientos coherentes, y sin embargo percibo (auto-percepción, o no, pues: ¿quién soy en estado migrañoso? / de hecho ayer por la noche Inma, al otro lado del teléfono, me saludó diciéndome: ¡hola!, ¿ya has vuelto?) una acelerada actividad simbólica, una casi incesante -sobre todo en los numerosos momentos de somnoliencia, duermevela, o no sé- formulación surreal de escenas, imágenes, ideas… Nada más similar, que yo conozca, a la hipnopompia (peculiaridad que constituye parte de la entidad de Helia Alvárez, recuerdo o comunico a quien no lo supiera todavía, co-protagonista y escribidora de Pop-pins) que la migraña.

Si al pensamiento simbólico no le hace falta los pasos intermedios deductivos y reductivos de la lógica cartesiana para evidenciar un mensaje es debido, como todo el mundo entiende y sabe, a que atiende y sobreentiende un número de dimensiones informativas mucho mayor y de diferentes naturalezas en un solo impulso. Se diría entonces una forma más total de pensamiento. Y curiosamente es la que predomina durante el estado alterado de la electricidad en mi corteza cerebral, y que intuyo debe saltarse a su manera  las fronteras supuestas de las regiones del mapa que se ve justo aquí debajo:

Leer el pensamiento: una nueva técnica literaria-:)

Descifrada la actividad cerebral que podría permitir leer el pensamiento (La Vanguardia/Vida)

Este mapa cerebral me gusta mucho. Me gusta mucho que podamos tener un MAPA CEREBRAL. Me gustan los mapas. Hay una prueba neurológica (lo sé porque acompaño siempre a Daniel cuando se la hacen) que se llama CARTOGRAFÍA CEREBRAL. Es muy interesante.

Ahora que estoy escribiendo Pop-pins no me importaría que escucharan mi cerebro y directamente transcribieran el pensamiento: esto puede ser un nuevo paso en la asimilación de nuevas técnicas literarias definitivamente totalizadoras y vitales.  Helia me pregunta que cómo distinguirá el escuchador-transcriptor cuando pienso yo y cuando piensa ella en mi cerebro, ahora cuando escribo Pop-pins. Escribo Pop-pins, como todo el que escribe habitualmente supondrá, aun cuando no  esté concretamente escribiendo. Se escribe todo el día, en el pensamiento la actividad de escribir es continua. Hay muchas voces en la actividad de mi cerebro ahora. Creo que siempre hay muchas voces en cualquier cerebro: no somos uno. De hecho ya ven que Helia y yo conversamos todo el rato, que es como estar todo el tiempo dentro de Pop-pins.

¡Va a ser enorme lío!

Y escuchándome ahora, observo que la disposición textual de los diálogos en Pop-pins (como se verá y leerá cuando llegue el momento, que llegará, e igual llega fragmentariamente con antelación) tiene mucho que ver con esto de que todas las voces sean como simples y matizadas proposiciones de una autoconversación (no sólo en mi caso pop-piano/ en todos los casos). De hecho está claro que en el capítulo que escribo (La Prisionera) es lo que ocurre con las voces y sucesivas transformaciones de Helia, Albertina y Rose Mary Taylor: todas hablando, todas flotando bajo el techo de la Saint James Tavern de Londres, todas resonando dentro del gran globo cerebral Rover.

Pop-pins en Aragón TV

En el perfil facebookero de Ana Benavente:

Video del reportaje que se emitió el 17 de marzo en los Informativos de Aragón Televisión

Pop-pins en Aragón Radio

Los cortes utilizados en este reportaje de Sara Villellas fueron grabados a la vez que los que se utilizaron para el reportaje de Aragón Televisión de Ana Benavente y Miguel C.

Transmediando entre diferentes soportes, fórmulas y técnicas se amplía perspectiva.

Gracias, Sara.

Flotar

He dejado a Rose Mary Taylor, la Pop-pins, y Albertina tomando el té, o cerveza, no sé, bajo el techo de Saint James Tavern,  justo sobre la cabeza de Helia y su ordenador portátil. Es lo que tiene Londres: se puede flotar, sobre todo si eres inglés. Hay tradición, y está documentada:

Flotar relaja y genera confianza. Se puede recuperar viejos lazos. Rose Mary y Albertina tienen de qué hablar.

La Prisionera.

Portmeirion

Esta parte en la que estoy ahora trabajando contiene el nudo-motivación de todo cuanto ocurre y parece que ocurre en Pop-pins; me cuesta ordenar bien esta parte (si es que se puede hablar de orden en una narración tan dislocada como esta en la que estoy cayendo).  De repente he comprendido que el capítulo se había terminado. Yo pensaba que en él debía incluir exactamente el meollo-meollo, pero no. Queda para otro. Además he trasladado también el título: La Prisionera, que sí que corresponde exactamente a ese meollo-meollo. El que acabo de concluir hace unos minutos (sin revisar), ha pasado llamarse Portmeirion. Si no fuera por la Mentira y los secretos no podríamos vivir juntos, claro.

http://www.portmeirion-village.com/

http://maps.google.es/maps?hl=es&rlz=&gs_upl=130l637l0l1408l4l4l0l1l1l0l8l8l1l1l0&um=1&ie=UTF-8&q=portmeirion&fb=1&gl=es&hq=portmeirion&ei=3U8cT4KfJozrOeivnNYM&sa=X&oi=local_group&ct=image&ved=0CB0QtgM

Portmeirion es el lugar donde se rodó El Prisionero (no sé si lo he dicho), y el lugar a donde viaja Helia para conocer con Rose Mary Taylor, la Poppins.

Urgencias

Soy una habitual de los hospitales de mi ciudad. En especial del Hospital Miguel Servet. Nunca he estado ingresada como paciente (voy a  tocar madera), pero tengo acumuladas un montón bastante importante de horas hospitalarias en mi cuaderno de  sobrevivencia.  Ayer por la tarde-noche volvió a tocar. Lo previsto era haber intentado terminar el capítulo La prisionera. No pudo ser.  Ni hoy, porque arrastro a través de la jornada laboral+médico again+tareas varias de hoy el cansancio de ayer.

Esas horas de ayer en el hospital acompañando a mi padre le han dado bastante qué pensar a Helia -la protagonista y relatora de Pop-pins, aclaro para quien no haya seguido antes este making on-, que gracias a su hipnopompia puede ver estas cosas desde lo alto , como una película, y desde lejos. Sin embargo yo, cuando la imagino a ella, no importa por dónde ande en ese momento, siempre la imagino junto a la ventana de la Saint James Tavern, en una actitud bastante tópica: sola y haciendo esquemas. Saint James Tavern es un cerebro en mutación, una traslación más de La Villa-Portmeirion. Cada una de nosotras Helia y yo, estamos a un extremo del pasillo.

Lo que yo percibí:

http://luisamr.blogspot.com/2012/01/sintomas-de-la-entropia25-urgencias-o.html

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