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Las Hipnopómpicas

Territorio Poppins

Autor

Luisa Miñana

Pan de oro, 2006 Las esquinas de la Luna, 2009 y 2022 Ciudades inteligentes, 2014 Este es mi cuerpo, 2019, 2025 2ª edición Saldo mínimo, 2020 Las Hipnopómpicas, 2021 Pulmón de vacío, 2023 No morir, 2024

Making on: próximo capítulo: Si te amo, morirás (entrelazamiento romanticuántico)

Seguramente es porque siento cierto miedo. Me cuesta escribir este capítulo. No estaba previsto en la escaleta de Pop-pins. Ha venido introducido de la mano de la noticia del entrelazamiento de fotones a través del tiempo. Hay demasiada literatura en la ciencia de vanguardia. La cabeza se dispara.

«Si has tenido poder para escribir nuestro destino, ten ahora fuerza para aceptarlo» – Remando al viento (Byron a Mary Shelley)

Making on: A mí no me mires

He estado viendo y escuchando a Julián Casanova en esta estupenda entrevista

http://lacaffe.es/video-entrevista-julian-casanova

En realidad lo que me parece magnífico, por lúcido y transcendente, es el discurso del profesor Casanova: pegado al suelo y alto en reflexión.

De todas las cosas en las que coincido con su análisis, quiero destacar una, la que a mi me parece la raíz putrefacta de muchas cosas que están sucediendo (si hablamos en concreto de España): la falta de responsabilidad civil, social. Desde un punto de vista emocional y de búsqueda ética e identitaria personal es lo que plantea siempre en sus reflexiones la protagonista de Pop-pins, Helia Alvárez. Es un leimotiv en Pop-pins que viene a indagar en que sucedió durante los años de la dictadura franquista para que efectivamente la sociedad que sale de allí y se desarrolla después presente tantas carencias en formación democrática. Helia Alvárez soporta todo el tiempo una gran sensación de haber heredado bastantes mentiras y un gran silencio.

En términos históricos, Julián Casanova lo resume muy bien en esta entrevista cuando llama la atención sobre el hecho de que la sociedad española se perdió las décadas fundamentales de construcción cívica democrática en Europa, precisamente los años entre 1945 y 1980, más o menos, los años de auto-regulación tras el cataclismo de las dos grandes guerras mundiales.

Making on: Entrelazar-Ser sin

No sólo reconozco que la escritura durante el Proyecto Pop-pins está influida por muchas informaciones y circunstancias que van sucediéndose mientras escribo y vivo, o vivo y no escribo, sino que reivindico esa aleatoriedad consecuente (asúmase la posibilidad de estos estados de la consciencia y del ser que son gracias a que se cumplen a su vez estados aparentemente contradictorios, teniendo en cuenta que la contradicción no es una ley de la naturaleza, sino una ortopedia social).

Como preámbulo al siguiente capítulo de Pop-pins (en el que estoy y desde el que me disperso, porque leer siempre te lleva a no lugares), dos breves preguntas/respuestas de Anton Zeilinger (creador del primer entorno de experimentación que fue capaz de observar la teletransportación*  de fotones entrelazados) en una entrevista aparecida en La Contra de La Vanguardia en noviembre de 2012:

Pregunta/respuesta 1 (que elijo):

La física cuántica se encarga del estudio de lo más pequeño, ¿cierto?
Va aumentando el tamaño.

Pregunta/repuesta 2 (que elijo):

Son más importantes las preguntas que las respuestas.
Por supuesto, y eso se ve clarísimo cuando hablamos con nuestros hijos: siempre es más importante su pregunta que nuestra respuesta

(http://www.lavanguardia.com/lacontra/20121124/54355782552/la-contra-anton-zeilinger.html)

————————————————

* Es muy reciente, de hace tan sólo días, la noticia de que científicos de la Universidad de Jerusalén han demostrado el entrelazamiento de fotones a través del tiempo y no existiendo ya el primer fotón observado/medido (tan frágil que perece al ser observado) —  (http://www.tendencias21.net/Consiguen-entrelazar-fotones-que-no-coexistieron-en-el-tiempo_a18818.html)

Making on: goodbye

¿Cómo es el sonido de una violación?

Llevo para varios días buscando. Para las llaves-sonidos, claro. Para el próximo capítulo, claro. No hay sonido. Habrá ruido, pero no hay sonido («es tan grande el disparo que está dentro del sueño» — la materia oscura de la información, en Las esquinas de la Luna —)

Usaré música-metáfora. Una de las composiciones que más honda tristeza me han producido nunca. Porque la ira es tristeza convulsionando, vacío dinamitándose y dinamitando cuanto encuentre a su paso.

Mientras llega mañana, otra composición barb.ara : Goodbye:

Making on: Helia y Patrick en el Mundial de fútbol del 82

Estadio de San Mamés (Bilbao), sede del equipo de Inglaterra, cabeza de serie de su grupo
Estadio de San Mamés (Bilbao), sede del equipo de Inglaterra, cabeza de serie de su grupo

Un poco, muy poco, más arriba del plano que muestra la imagen se encontraban Helia Alvárez y Patrick H. el 16 de junio de 1982. Lo cuenta ella misma en el próximo capítulo que aún está terminando – Si te amo, morirás-  (qué día tan largo está resultando este día en Londres en que Helia escribe).

Making on: Un jersey de ochos

«Un jersey de ochos» puede ser un objeto muy cursi o un objeto revolucionario. Según. Seguramente será el titulo (al menos el título provisional, como lo son por el momento todos los títulos de todos los capítulos que voy publicando – ya veremos si se convierten o no en medianamente definitivos) del próximo pequeño capítulo en el que trabajo y que subiré en un par de días / más o menos – nada fijo hay en la web, aunque en la web todo sea tan persistente como mutable.

«Un jersey de ochos» habla de la viruela. También de algunas mujeres que tejían. Y de alguna cosa más, como la rebeldía (qué poquísimo rebeldes somos ahora, con la falta de nos hace)

Un jersey de ocho

“Un jersey de ochos” puede ser un objeto muy cursi o un objeto revolucionario. Según. Seguramente será el titulo (al menos el título provisional, como lo son por el momento todos los títulos de todos los capítulos que voy publicando – ya veremos si se convierten o no en medianamente definitivos) del próximo pequeño capítulo en el que trabajo y que subiré en un par de días / más o menos – nada fijo hay en la web, aunque en la web todo sea tan persistente como mutable.

“Un jersey de ochos” habla de la viruela. También de algunas mujeres que tejían. Y de alguna cosa más, como la rebeldía (qué poquísimo rebeldes somos ahora, con la falta de nos hace)

Making on: plan Guadiana (=Vida de Hotel)

Estoy acostumbrada a escribir en plan Guadiana.

Los escaparates, los mercados, los críticos, los expertos, los analistas, los colegas, incluso los amigos y la familia no suelen tomarse muy en serio aquellos trabajos que se realizan según un plan Guadiana. Pero la vida es – para casi todos- más Guadiana que Danubio.  Aunque hagamos como que no: que sólo los Danubios deben ser considerados.

Bueno. Espero que – como Guadiana que soy- ahora toque crecida en los acuíferos y demás (hablo sólo de mis posibilidades de dedicarme a escribir unos ratos continuados). Volvemos a Pop-pins. Retomando tema: ya me gustaría a mí hablar de sexo en Internet (lo anuncié hace un mes, ya, ¿alguien lo recuerda?). Seguramente no. Bueno. Pero todos estáis ya acostumbrados a interrupciones narrativas en las series de televisión (primera temporada, segunda temporada… y no pasa nada).

Iniciamos pues temporada, como si dijéramos.

En toda obra de un autor (sea como sea la obra y sea quien fuere -bueno o malo, famoso o no, inteligente o lerdo, etc o etc- el autor) pueden rastrearse sus propios invariantes que van guadianamente apareciendo. Creo que hay en el libro Las esquinas de la Luna un poema que está en armonía vibratoria con Pop-pins, y lo copio aquí. Con ello, lo dicho, nueva temporada, dentro de unos días. Repito: ya me gustaría a mí hablar de sexo en Internet.

Mientras tanto (ay, mientras tanto – que diría Lorca):

Vida de Hotel

Si fuera una película, diría que he pasado toda la vida encerrada en esa habitación de hotel y en una sola tarde, como si hubiera sido la misma procesión de veranos e inviernos golpeando sin pausa el terco filo de los acantilados del que cuelgo.

Las campanas de San Antonio sonaban sobre el mar de la isla de Ibiza. Yo contaba las olas bajo las influencias de Sartre, de Merleau-Ponty, de Cristo, de Marx. Sin pestañear. Aún no tenía tiempo acumulado y, antes de conocer a Heráclito, el mar ya me enseñó todo lo que debía saber. Por eso, desestimé después a Hegel, por tramposo: aún no tenía mi cuerpo formas de mujer y ya te habías ido.

He caminado hacia mí misma toda la larga tarde de este verano sin final a la vista. Lo que compré en los mercadillos y en las tiendas de moda ya no lo tengo. Coqueteé con la utopía de buen grado y también amé versos y a hombres que temían los desastres y que hablaban de más, hombres que no callaban ante el mar ni ante mi cuerpo. Comí versos si no había otra cosa. Como versos.

Oigo mis propios pasos acercándose a mí por el camino que conduce desde el acantilado hasta el hotel: Starway to Heaven, starway to, star, ojála que las constelaciones no tuvieran siempre etiquetas de ron y de ginebra, que no fueran mentira ni tan viejas, que fueran una cama y tu nombre y tus manos en esa habitación de la que nunca hasta hoy había salido.

Me he instalado en el faro, por fin. Por lo que haya de suceder. Ahora cuanto pienso puedo comprarlo en Internet, vale un click. Me he acostumbrado a no tener razón. Sin pestañear. Esta tarde no acabará nunca, ni el verano, ni el nivel del mar rebosará tanto como para que no respire el acantilado ni un poco la esperanza donde balancearse.

Y todavía me pregunto cómo he podido pasar toda la tarde sin un beso en los labios.

(nota: comenzado a escribir en San Antonio, Ibiza, el verano del año en que murió el dictador Franco)

Arqueología del punto de vista

Proyecto Pop-pins ha sufrido muchas metamorfosis previas a esta su paulatina materialización. Transformaciones a priori de ser comunicado. Metamorfosis en mi cabeza, en las notas de los cuadernos (tengo anotaciones de índole diversa en cuatro cuadernos gordos de anillas, y siguen creciendo). Al Proyecto Pop-pins le ha dado tiempo -seguramente debido a la falta de tiempo, que siempre y con machaconería lamento-  a mutar bastante radicalmente en cuanto a su propósito, formato, instrumental de trabajo requerido, y algunas cosas más, seguramente.

Una de las últimas reformulaciones vino directamente motivada por el descubrimiento de la instalación Forats de Bala, llevada a cabo por el equipo de Arqueología del punto de vista a partir de la reinserción de fotografías realizadas por Agustí Centelles al estallar la Guerra Civil en Barcelona en los propios espacios urbanos actuales donde fueron tomadas en aquel pasado.

En palabras del propio equipo de Arqueología del punto de vista, “el objetivo de estas actividades es descubrir cómo la refotografía puede ayudarnos a concebir la Historia y a obtener una novedosa experiencia del lugar que nos envuelve”.

La fotografía que ahora encabeza esta web de Proyecto Pop-pins (la barricada que se organizó en la Bretxa de Sant Pau, en el Paralelo, donde los anarquistas repelieron el avance de los sublevados dentro del barrio)  es precisamente una de estas refotografías llevadas a cabo por Arqueología del punto de vista, dentro de los itinerarios “Passejant Centelles”

(http://arqueologiadelpuntdevista.com/rutaswalks/passejant-centelles

La intencionalidad de la refotografía me pareció muy próxima a la forma en que yo quería construir la narración de Pop-pins. Y también me pareció que tenía mucho que ver con las experiencias hipnopómpicas.

Making on: ya me gustaría a mí hablar de sexo en Internet

Si no fuera porque es lo que hace la mitad de la humanidad, me quejaría hoy, esta noche, de estar tan cansada -hoy y casi siempre-, de que este cansancio no me deja escribir lo que debería. Si no fuera porque la otra mitad de la humanidad se queja de estar sobrepasada por sus actividades y responsabilidades,  lo haría yo también ahora y aquí.

El próximo capítulo de Pop-pins está a medias. Tendrá que ser ya para dentro de unos días. Aunque no dejo de pensar en cómo proseguirlo. Lo que está escrito iba a ser el comienzo, pero ya no. He bocetado un par de párrafos para ponerlos por delante. Y luego, ya no sé. El título es un poco largo: Ya me gustaría a mi hablar de sexo en Internet.

Mientras consigo el tiempo suficiente y la disposición adecuada para concluirlo, haré tareas más mecánicas, como maquetar la Revista Imán (para la que estoy escribiendo un artículo sobre nuevos soportes y nuevas formas de lectura), intentar colgar libros de Literatúrame! en Amazon y maquetar una portada de un libro para Sabara.

Lo mejor de hoy: que me lo he pasado muy bien escribiendo un comentario sobre mi experiencia de lectura de El niño que robó el caballo de Atila, y sobre todo el rostro iluminado de Daniel, mientras escuchábamos-veíamos parte de Las bodas de Fígaro, de Mozart; luego hemos bailado Danubio Azul, que siempre le ha gustado mucho.

buen día del libro

Sin los libros Pop-pins no existiría. Yo misma no existiría sin los libros. No me interesa mucho el mercado del libro como tal. Pero sí que me interesa en cuanto que el mercado impone sus deformaciones. Yo prefiero las mías propias, como es claro. Como les sucede a muchos, por otra parte. También de esas deformaciones se nutre Pop-pins. Quería que coincidiera la incorporación de este nuevo capítulo, en torno a las desapariciones con la celebración del día de libro. Es un capítulo paradójico todo el rato. Y quería decir además que la artificial polémica entre  libro en papel y libro digital o cualquier otro formato-soporte que sustente intentos creativos (como este de Pop-pins) es interesada, demagógica y manipuladora.  Caer en ella es hacerles el juego a quienes únicamente interesa prolongar todo el tiempo posible y lo más fácilmente sus posiciones de dominio y control (esto es así, en cultura como en cualquier ámbito humano). Si tuvieran ya despejada la fórmula de cómo hacerse con el control absoluto de la edición y creación digital, estarían ya enterrando y quemando todos los libros en papel. No os quepa duda. Así que mejor pensemos en crear, imaginar y pensar y en emplear todo medio y cauce que nos permita difundir nuestro trabajo. Cada cual aquel que mejor se acomode a su querencia (expresiva, instrumental, lo que sea).

Tened un buen día del Libro. Tened un buen tiempo de creación.

————

Ya voy siendo consciente de que la estructura del menú de este wordpress (al que por cierto le he cambiado usuario y contraseña ante las noticias de robo masivo de datos, bueno por si acaso) me empieza a dar problemas para manejar los índices de Proyecto Pop-pins. Pensaba en ello, mientras iba subiendo los enlaces hace un rato. Y he pensado: bueno lo arreglaré en semana santa… Pero semana santa ya ha pasado, carajo… Juro que el tiempo no tiene misericordia.

 

 

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Making on: Telemann funciona y Albertina se impacienta

Hace muchos años tuve que estudiar muchos-muchos-muchos temas bastante aburridos en general para una oposición, a la  que nunca debí acudir (aunque eso es una historia que no importa ahora). Aprendí bastante sobre música barroca en aquellos largos meses. La música barroca era lo único que conseguía pegarme a la silla y a la mesa y a los temas. Recurro a ella siempre que necesito un empujón de concentración. He redacto «Un jersey de ochos» bajo la directa sugestión de la música de Telemann.

Albertina ha pugnado por aparecer en este capítulo. En realidad lo intenta en todos y lo consigue en la mayoría. Pero Caffé Nero no es lugar para ella. Ella está bien en St. James Tavern, flotando, ya se lo he dicho.

Universo Rocamadour

Aunque seas tan pequeño no cabrías en ninguna parte…

¿Por qué Proyecto Pop-pins habla tanto de Proust y tan poco de Cortázar? Prefiero Rayuela a La Recherche…, aunque Rayuela sea La Gran Recherche.

¿Y los demás?

Diencito de ajo, bebé rocamadour.

El viernes, nuevo capítulo de Pop-pins

Making on: plan Guadiana (=Vida de Hotel)

 

Estoy acostumbrada a escribir en plan Guadiana.

Los escaparates, los mercados, los críticos, los expertos, los analistas, los colegas, incluso los amigos y la familia no suelen valorar lo que dependen del plan Guadiana. Pero la vida es – para casi todos- más Guadiana que Danubio.  Aunque hagamos como que no: que sólo el Danubio es lo que cuenta y lo estupendo.

Bueno. Espero que – como Guadiana que soy- ahora toque crecida en los acuíferos y demás. Volvemos a Pop-pins. Retomando tema: ya me gustaría a mí hablar de sexo en Internet (lo anuncié hace un mes, ya, ¿alguien lo recuerda?). Seguramente no. Bueno. Pero todos estáis ya acostumbrados a interrupciones narrativas en las series de televisión (primera temporada, segunda temporada… y no pasa nada).

Iniciamos pues temporada, como si dijéramos.

En toda obra de un autor (sea como sea la obra y sea quien fuere -bueno o malo, famoso o no, inteligente o lerdo, etc o etc- el autor) pueden rastrearse sus propios invariantes que van guadianamente apareciendo. Creo que hay en el libro Las esquinas de la Luna un poema que está en armonía vibratoria con Pop-pins, y lo copio aquí. Con ello, lo dicho, nueva temporada, dentro de unos días. Repito: ya me gustaría a mí hablar de sexo en Internet.

Mientras tanto (ay, mientras tanto – que diría Lorca):

Vida de Hotel

Si fuera una película, diría que he pasado toda la vida encerrada en esa habitación de hotel y en una sola tarde, como si hubiera sido la misma procesión de veranos e inviernos golpeando sin pausa el terco filo de los acantilados del que cuelgo.

Las campanas de San Antonio sonaban sobre el mar de la isla de Ibiza. Yo contaba las olas bajo las influencias de Sartre, de Merleau-Ponty, de Cristo, de Marx. Sin pestañear. Aún no tenía tiempo acumulado y, antes de conocer a Heráclito, el mar ya me enseñó todo lo que debía saber. Por eso, desestimé después a Hegel, por tramposo: aún no tenía mi cuerpo formas de mujer y ya te habías ido.

He caminado hacia mí misma toda la larga tarde de este verano sin final a la vista. Lo que compré en los mercadillos y en las tiendas de moda ya no lo tengo. Coqueteé con la utopía de buen grado y también amé versos y a hombres que temían los desastres y que hablaban de más, hombres que no callaban ante el mar ni ante mi cuerpo. Comí versos si no había otra cosa. Como versos.

Oigo mis propios pasos acercándose a mí por el camino que conduce desde el acantilado hasta el hotel: Starway to Heaven, starway to, star, ojála que las constelaciones no tuvieran siempre etiquetas de ron y de ginebra, que no fueran mentira ni tan viejas, que fueran una cama y tu nombre y tus manos en esa habitación de la que nunca hasta hoy había salido.

Me he instalado en el faro, por fin. Por lo que haya de suceder. Ahora cuanto pienso puedo comprarlo en Internet, vale un click. Me he acostumbrado a no tener razón. Sin pestañear. Esta tarde no acabará nunca, ni el verano, ni el nivel del mar rebosará tanto como para que no respire el acantilado ni un poco la esperanza donde balancearse.

Y todavía me pregunto cómo he podido pasar toda la tarde sin un beso en los labios.

(nota: comenzado a escribir en San Antonio, Ibiza, el verano del año en que murió el dictador Franco)

Making on: Universo Rocamadour

Aunque seas tan pequeño no cabrías en ninguna parte…

¿Por qué Proyecto Pop-pins habla tanto de Proust y tan poco de Cortázar? Prefiero Rayuela a La Recherche…, aunque Rayuela sea La Gran Recherche.

¿Y los demás?

Diencito de ajo, bebé rocamadour.

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